Introducción ¿Qué es el enfoque de género?

¿Qué es el enfoque de género?

Marca Página Día de la Mujer Bibliometro, 2012

Marca Página Día de la Mujer Bibliometro, 2012

El género nos permite observar las relaciones de mujeres y hombres y los efectos de esas relaciones en diversos ámbitos de la vida cotidiana.

El género se ha definido como una construcción social y construcción cultural de las diferencias entre hombres y mujeres.

El enfoque de género permite develar las relaciones de poder que intervienen en la construcción del sistema-sexo género presentes en nuestras sociedades. Esas relaciones de poder se dan en muchos aspectos de la vida social, cultural, laboral y económica.

Las mujeres, y otros sujetos sociales, históricamente han vivido un lugar subalterno generándose relaciones desiguales. El género define nuestras relaciones en base nuestro sexo, cuerpo e identidades.

¿Qué nos aporta?

    “El concepto de género se ha definido desde la perspectiva de la construcción social y construcción cultural de las diferencias entre mujeres y hombres.”

  • El concepto de género plantea el desafío de cuestionar los roles y relaciones de género no asumiéndolas como “naturales” “ni inmutables”.
  • El concepto de género interroga respecto a las condiciones universales de las mujeres y los hombres. Es decir, descarta la idea de una fijación o patrón universal que rige la construcción social de hombres y mujeres. En tanto, promueve y revisa las diferentes condiciones y situaciones que contribuyen a la configuración de identidades de hombres y mujeres.
  • El concepto de género revisa y analiza la situación de las mujeres en relación con contextos y situaciones, devela las condiciones de desigualdad, pero antes que nada, fortalece la idea de transformaciones de las realidades de hombres y mujeres.
  • El concepto de género da cuenta de las asimetrías de poder presentes en las relaciones entre mujeres y hombres en nuestra sociedad.
  • El concepto de género interpela la legitimidad de ciertos discursos que han sido desechados por el sistema de género predominante, valora identidades diversas y genera un nuevo espacio de reconocimiento en la sociedad.

Género como una construcción simbólica

El género actúa en medio de la producción de lenguajes, identidades y valores que se asignan a hombres y mujeres en nuestra cultura.

Hay una serie de comportamientos que se vinculan históricamente a hombres y mujeres, y que tendrán diferentes sentidos y significados.

Desde esta perspectiva las mujeres han sido asociadas simbólicamente a la naturaleza y los hombres a la cultura.

Teresa Wilms Montt (1893-1921)
En ese marco, se desprende la vinculación de las funciones reproductivas de las mujeres, que son definidas en base a ciclos naturales específicos.

Ramón Subercaseaux (1854-1937)
Y por otra parte, los hombres serán asociados a la creación de símbolos y dominio de la tecnología, así como al dominio a través de ella de la naturaleza.

Género como una construcción social

El género como una construcción social se refiere a las estructuras que sostienen los sistemas de poder y control que operan sobre las relaciones entre las personas en nuestra sociedad.

Curso de Bordado
Un ejemplo de ello, ha sido la desigualdad económica que las mujeres han vivido históricamente. En las relaciones sociales se producen prácticas que muchas veces se naturalizan (las mujeres son aptas solo para ciertos trabajos y no tienen capacidad para otros). Así, por ejemplo, las mujeres siguen siendo las principales (por no decir únicas) encargadas de las tareas domésticas -a pesar de su creciente inserción laboral- y la brecha en ingresos persiste como lo señala el Informe de Desarrollo Humano 2012 del PNUD Género: los desafíos de la igualdad.

Desde esta perspectiva las mujeres y los hombres ocupan roles y posiciones particulares dentro del orden social que son convenidos y aceptados socialmente.

Género como una mirada crítica y transformadora

La categoría de género nos posibilita ver los comportamientos humanos desde una óptica crítica y transformadora de la realidad.

Lo que entendemos como masculino y femenino genera una serie de estereotipos naturalizados en nuestra cultura. Estas fijaciones en los comportamientos humanos limitan las potencialidades que tienen todas las personas.

El género como categoría analítica es un enfoque que observa las relaciones de mujeres y hombres por una parte, y los efectos de esas relaciones en diversos ámbitos de la vida cotidiana y sus posibilidades de transformación.

Roles y diferencias sexuales

El rol de género se entiende como un conjunto de normas que rigen la sociedad y la cultura en la configuración de lo femenino y lo masculino.

Estas expresiones pueden tomar diferentes particularidades a través de lo generacional, la clase social, grupos étnicos y expresiones culturales locales y diversas.

Lo que entendemos como masculino y femenino estaría en el ámbito de las expresiones sociales y simbólicas del sistema sexo-género que adquiere diferentes dimensiones y genera una serie de estereotipos ya naturalizados en la cultura:

«los hombres no lloran, las mujeres deben quedarse en casa con los hijos”, etc. Estas fijaciones en los comportamientos humanos limitan las potencialidades que tienen todas las personas.

La diferencia sexual entre hombres y mujeres, socialmente aceptadas, es lo que ha dado fuerza a los roles de género.

Esta diferencia se sostiene sobre la construcción social y simbólica del género.

La categoría de género ha cuestionado las bases del sistema que asigna y distribuye roles desde el determinismo del sexo biológico.

El género permite sacar del terreno biológico lo que determina la diferencia sexual entre los sexos y ubicarlo en el terreno simbólico.

¿Qué nos aporta la categoría de género?

  • Es una nueva forma de interrogar los comportamientos humanos.
  • Es una nueva forma de plantearse los problemas de desigualdad entre hombres y mujeres.
  • Es una nueva visión para plantearse los problemas sociales.
  • Es una nueva forma de interrogar la organización social y económica establecida para y entre hombres y mujeres.
  • Es una nueva forma de interrogar el funcionamiento de las instituciones, tales como la familia, el matrimonio y la escuela.

Género definido por autoras destacadas

Diferentes corrientes de la teoría de género y los estudios feministas son parte de un acervo cultural que construyeron los saberes críticos al orden cultural patriarcal. Dichas expresiones van desde el feminismo francés post-estructuralista hasta el feminismo norteamericano vinculado a la emergencia de la teoría del género, entre algunos de los más revisados o debatidos.
Hoy podemos ver una serie de momentos y corrientes teóricas que van desde miradas culturalistas, materialistas y post-feministas. En esa gran diversidad de enfoques hay particulares visiones de autoras que han ido definiendo la categoría de género con diversos énfasis.

Gayli Rubin El sistema-sexo género

«El sistema-sexo género es el conjunto de arreglos por los cuales una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de actividad humana» (El tráfico de las mujeres: notas sobre la «economía política» del sexo).

Rubin plantea que la subordinación de las mujeres es el resultado de las relaciones que organizan y producen la sexualidad y el género.

Teresita de Barbieri El sistema sexo-género

“Los conjuntos de prácticas, símbolos, representaciones, normas y valores sociales que las sociedades elaboran a partir de la diferencia sexual anátomo fisiológica y que dan sentido a la satisfacción de impulsos sexuales, a la reproducción de la especie y en general al relacionamiento entre las personas” (Sobre la categoría de género, una introducción teórico metodológica).

La valoración de las mujeres dentro de la historia de la cultura ha sido un eje fundamental para reparar las omisiones que se han realizado en la historia de la humanidad. El sistema de diferencias se ha basado en la naturalización de los roles de hombres y mujeres y ha significado que las mujeres sean asociadas a la naturaleza y los hombres a la cultura. En ese sentido las mujeres han sido invisibilizadas en las historias del arte, en las historias nacionales y sus principales representaciones y símbolos.

 

Marta Lamas El género como diferencia y desigualdad

«La categoría de género permite delimitar con mayor claridad y precisión cómo la diferencia cobra dimensión de desigualdad. Aunque ciertos autores consideran que dicha transformación se da en el terreno del parentesco; otros, señalan, que es en la asimétrica distribución de tareas donde se funda la desigualdad; poco más, que en el territorio simbólico, especialmente en las estructuras de prestigio, es donde surge la subordinación» (Cuerpo diferencia sexual y género).

Marta Lamas nos devela que existen diferentes posibilidades desde donde entender la categoría de género, no sólo desde el aspecto simbólico.

Joan Scott El género como construcción social

“Las relaciones de género son socialmente construidas y, por lo tanto, son transformables; no proceden de la biología ni son necesariamente armoniosas, al contrario, pueden ser de oposición y conflicto”.

  • El género como cuestión social y no solo de los individuos y sus identidades.
  • El género es constitutivo de las relaciones sociales, conformando una construcción social compleja que halla expresión en varios niveles.
  • El ordenamiento de género entendido como una relación de poder, es decir, relación social conflictiva, abriendo la posibilidad de comprender que internamente la relación de género es dinámica, capaz de cambiar y generar transformaciones sociales.

Pensar el género desde las relaciones socialmente construidas ha sido un eje presente en muchas definiciones de género. En esa perspectiva existen variadas iniciativas que se enmarcan relevando aspectos sociales de las relaciones de género.

Judith Butler El género como performance

Los comportamientos de los roles de género se encuentran reglamentados a través de una serie de pautas culturales históricas y lingüísticamente construidas. Para explicar su visión, utiliza el concepto de performatividad como núcleo de la discusión. Considera que son preformativas aquellas expresiones de habla que no tienen validez, sino que simplemente marcan actuaciones, que son más que una performance. Esta idea la traslada a la categoría de género y afirma que éste, se encuentra performado a través de actuaciones lingüísticas. Es decir, que el sujeto actuaría desde un discurso que lo antecede y que lo configura como persona con una determinada categoría genérica y sexual.

El género como performance ha sido una definición muy debatida en la teoría del género. Este enfoque ha entendido que los roles de género responden a una serie de actos de hablan que estarían construyendo realidades como normas culturales, históricamente legitimizadas a través del lenguaje. Sacar del lugar subalterno asignados a diferentes minorías (sexuales, culturales, étnicas) que han vivido la injuria y la persecución ha sido un eje en diferentes experiencias mundiales para valorar a quienes no han formado parte de ninguna megarrelato histórico y que son relegados a la periferia de la historia.

Teresa de Lauretis El género como tecnología

«Puede ser un punto de arranque pensar al género en paralelo con las líneas de la teoría de la sexualidad de Michel Foucault, como una “tecnología del sexo” y proponer que, también el género, en tanto representación o auto-representación, es el producto de variadas tecnologías sociales -como el cine- y de discursos institucionalizados, de epistemologías y de prácticas críticas, tanto como de la vida cotidiana.

Podríamos decir entonces que, como la sexualidad, el género no es una propiedad de los cuerpos o algo originalmente existente en los seres humanos, sino el conjunto de efectos producidos en los cuerpos, los comportamientos y las relaciones sociales, en palabras de Foucault, por el despliegue de una tecnología política compleja.

Las concepciones culturales de lo masculino y lo femenino como dos categorías complementarias aunque mutuamente excluyentes en las que los seres humanos están ubicados, constituye en cada cultura un sistema de género, un sistema simbólico o sistema de significados que correlaciona el sexo con contenidos culturales de acuerdo con valores sociales y jerarquías» (Technologies of gender. Essays on theory. Film and fiction).

Beatriz Preciado Enfoque de género desde el post-feminismo y la teoría queer.

«Los roles y las prácticas sexuales, que naturalmente se atribuyen a los géneros masculino y femenino, son un conjunto arbitrario de regulaciones inscritas en los cuerpos que aseguran la explotación material de un sexo sobre el otro.

La diferencia sexual es una hetero‐partición del cuerpo en la que no es posible la simetría. El proceso de creación de la diferencia sexual es una operación tecnológica de reducción, que consiste en extraer determinadas partes de la totalidad del cuerpo, y aislarlas para hacer de ellas significantes sexuales» (Manifiesto contrasexual).

La teoría queer o las expresiones del post‐feminismo en las artes visuales son algunas experiencias realizadas a partir de la conceptualización crítica de la teoría del género. Estas corrientes cuestionan el sistema normativo de la heterosexualidad como norma obligatoria y presentan nuevas formas de pensar y representar los cuerpos. Se trata de una corriente de pensamiento crítico y militante que se ha constituido en diferentes lugares del mundo desde las artes visuales, la literatura y la política entre las más notorias intervenciones.

Luce Irigaray La diferencia sexual

“Para que la obra de la diferencia sexual pueda hacerse realidad, es necesario que se produzca de hecho un vuelco del pensamiento y de la ética. Todo en la relación entre sujeto y discurso, sujeto y mundo, sujeto y lo cósmico, entre micro y macrocosmos tiene que ser significado de nuevo. Todo, y en primer lugar el hecho de que el sujeto siempre ha sido determinado de modo masculino, incluso cuando se ha querido presentar como universal o neutral.

¿Cómo administrar el mundo en cuanto mujeres si no hemos definido nuestra identidad ni las reglas que conciernen a nuestras relaciones genealógicas, ni nuestro orden social, lingüístico y cultural?” (Ética de la diferencia sexual)

Luce Irigaray pone el énfasis en el lugar de las mujeres en la cultura y cómo se ha construido desde lo masculino el lugar de lo universal que aparece como neutral en el orden social. “El devenir patriarcal de la cultura se manifiesta en la evolución de las relaciones entre los sexos y se inscribe también en la economía profunda del lenguaje” que debe deconstruir sus propias categorías para que emerja la diferencia sexual. En su discurso ha desarrollado una crítica radical al psicoanálisis más clásico.

Ideas relevantes

Repasemos algunas ideas relevantes de la teoría del género y el feminismo

Los primeros cuestionamientos
Cuando Simone de Beauvoir señala en su libro El segundo sexo, “que no se nace mujer, sino que se hace”, abrirá el campo teórico y político para cuestionar el sistema de construcción social y cultural del género asignado a las mujeres y naturalizado hasta entonces.
Surgimiento de la categoría de género
Fue el médico norteamericano John Money quien para definir un protocolo médico de diferenciación de los sexos, ocupa por primera vez en los años 50 el concepto de género. El género será la dimensión social y cultural construida sobre las diferencias sexuales y que históricamente aparecen como naturales. Posteriormente, el movimiento de mujeres y el feminismo vendrá a enriquecer el término.
Politizar lo privado: un momento de las demandas del feminismo
El feminismo inglés de los años 70 levantó la siguiente consigna: lo personal es político. A partir de ahí, se apreciará una nueva concepción de la lucha contra el sistema patriarcal y la asignación de roles que la cultura hegemónica le asigna a las mujeres. Un elemento fundamental de ese proceso emancipatorio fue politizar lo privado y gestionar su aparición como tema político. Es decir, las condiciones de sujeción, de desigualdad, de abusos y las sistemáticas naturalizaciones de lo femenino tendrán un cambio, una transformación. El lugar de las mujeres cambiará y el control sobre sus propios cuerpos comenzará con la lucha por la autonomía y determinación individual.
Otro momento clave: los cuestionamientos a la identidad. La política queer
A mediados de los años 80 comienzan a surgir en Estados Unidos y Europa grupos, activistas e intelectuales que interrogan sobre las políticas de identidad que el movimiento gay y lésbico comenzó a ejercer con fuerza desde los años ‘70 en adelante. Fruto de una institucionalización de las demandas de dichos grupos, se comienza a cuestionar políticas sexuales que no desarticulan finalmente el sistema de opresión y discriminación que viven las minorías sexuales. Ese movimiento y grupo de textos que comienzan a problematizar fuertemente al movimiento gay se le conoce como movimiento y teoría queer. Entre algunas autoras destacadas de esta corriente se encuentran Beatriz Preciado, Judith Butler y Teresa de Laurentis.

Recapitulando

La teoría del género ha tenido diferentes expresiones teóricas a lo largo de su desarrollo, todas ellas han realizado aportes sustanciales para pensar el género desde la cultura, la política, la lingüística, el psicoanálisis, la filosofía y los movimientos sociales, entre las áreas más destacadas.

Hay visiones y posiciones políticas que han generado corrientes teóricas que el feminismo ha ido retomando y situando estratégicamente. No hay solo una versión de lo que entendemos todos y todas por género. La riqueza de la teoría del género es que ha ido ampliando las diferentes perspectivas de análisis respecto a la relación entre hombres y mujeres en nuestras sociedades, a partir de productivos diálogos y rupturas con modelos teóricos y filosóficos distintos.

La idea de presentar este grupo de autoras reconocidas desde la teoría del género y el feminismo, ha sido rescatar esa variedad de visiones y proponer un abanico de posiciones y posibilidades para entender cabalmente este sistema de relaciones de poder y desigualdad que todavía existen entre hombres y mujeres, que constituyen el género, y a su vez para visualizar las complejidades que entraña el desarrollo del concepto.

Cantineras

Tríptico Bicentenarias e Independencias. Mujeres en la Memoria e Historia de Chile, 2010.

Cuerpos escritos

Exposición en el marco del lanzamiento del libro Ninguna Mujer Nace para Puta, Biblioteca de Santiago, 2008.

Continuar con... Experiencias destacadas